27 de mayo de 2026 16:11

Blog sobre demografía y política

 «La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los  remedios equivocados.»  Groucho Marx

SITUACIÓN DEMOGRÁFICA ACTUAL DE ESPAÑA

¿Qué encontrarás en este artículo?

Antes de interesarme por el problema demográfico español ya había tomado contacto con la herramienta de la pirámide poblacional, pero solo las curioseaba sin demasiada atención. Al decidirme a iniciar el trabajo que estoy escribiendo sobre las políticas para incentivar la natalidad, he consultado fuentes que de una forma sencilla explican cómo sacar conclusiones de ellas. Y aunque sea como aficionado, he aprendido a sacar algunas que ayudan a exponer lo que quiero en esta parte inicial del trabajo. De una forma muy gráfica se pueden observar hechos objetivos que nos dan una sólida base para justificar la necesidad de poner en marcha sin demasiada demora las políticas públicas que se van a proponer.

A modo de pequeña introducción aclaratoria primero resumiré algunos conceptos básicos sobre las formas de las pirámides poblacionales y el significado de las mismas:

Gráfico 1

Formas típicas de las pirámides de población

La primera pirámide por la izquierda del Gráfico 1 es la de tipo Triangular (corresponde al año 1900 en España), la segunda pirámide es la llamada Campaniforme (corresponde al año 1950 en España) y la tercera es la de Urna (correspondiente al año 2007 en España). Siguiendo lo recomendado para realizar un análisis de pirámide, podríamos empezar por el análisis de la base, que en el caso de la primera es amplia e indica alta tasa de natalidad. A partir de ahí es conveniente determinar a partir de que tramo de edad de cinco en cinco años (líneas horizontales de colores azul y rosa) comienza el descenso de población, en este caso, comparando pirámides de varios años se puede observar en qué momento se da una recuperación o un descenso de la natalidad. La observación de la parte alta de la pirámide nos dará una idea del nivel de envejecimiento y la esperanza de vida. 

Si observamos ahora la segunda pirámide, podemos distinguir una nueva característica que suele aparecer en estas herramientas: algunos entrantes y salientes en los perfiles correspondientes a los hombres y a las mujeres. Los salientes indican incremento de población en los tramos de edad correspondientes e indican que en el pasado se dio alguna circunstancia que incentivó la natalidad (por ejemplo, un incremento de inmigración, o una época de bonanza económica). Los entrantes, por el contrario, determinan en que tramo de edades se produce una disminución de la población y habrá que buscar en el pasado la causa que lo ha producido (por ejemplo, una guerra).

Otra conclusión que se puede extraer de la observación de una pirámide es la relación entre el número de mujeres y hombres por tramos de edad. Por lo general, en la base el número de hombres suele ser algo mayor, después se iguala sobre los cuarenta, para superar el número de mujeres al de hombres a partir de los 50 años. En el caso de perfiles entrantes o salientes se puede ir a buscar las causas históricas que lo producen y la razón de por qué la dimensión del entrante o saliente es diferente (si lo es) entre mujeres y hombres.

También ayudan estas herramientas al cálculo de la tasa general de natalidad[1]y del índice sintético de fecundidad[2], que se deduce de las tasas específicas de fecundidad[3] mediante fórmulas matemáticas que no vienen al caso para el objetivo de este trabajo.

 Además, estudiando comparativamente pirámides de diferentes años se puede deducir la tendencia general de la fecundidad y relacionar los picos o bajones de natalidad con determinados momentos históricos causantes de la brusca variación de la tasa de natalidad.

Frecuentemente suelen utilizarse para la comparación entre población joven, adulta o anciana. Una elevada desproporción de población mayor de 65 (por encima del 12%) años indicara una población envejecida, con problemas para mantener políticas de dependencia senil y posiblemente una escasa población activa. Este es el caso de una pirámide tipo Urna o Bulbo como la que muestra el Gráfico 2, correspondiente al año 2010 en España.

Gráfico 2

http://www.recursosacademicos.net/practica-11-comentario-de-la-pramide-de-poblacion-de-espana-2010/


Con el fin de describir la situación demográfica actual española expondré algunos datos relevantes. Unos extraídos de la observación de la pirámide de población de España en el año 2017 (Gráfico 3), y otros de los documentos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística).

De la observación de la pirámide poblacional del 2017, de forma resumida, puedo concluir:
1.        Esta pirámide presenta una forma de Urna, con una base reducida entre 0 y 4 años de un 4,3% y una natalidad baja.
2.         El incremento correspondiente a las edades entre los 5 y 14 años es debido al periodo anterior a la crisis económica del 2008, en el que la inmigración jugo un importante papel a partir de 1999, dado que el índice de fecundidad de las mujeres inmigrantes es superior al de la mujer española, como luego se verá, y como consecuencia la natalidad se elevó hasta situarse en el 2008 en el 11,37%, el porcentaje más alto desde 1986.

3.        La franja de 15 a 19, correspondería a la época en que el índice de fecundidad en España fue el más bajo del mundo (1,15 en 1998).

4.     El gran descenso de natalidad se produce al final de los 70 y en la década de los 1980 y principio de los 90, tras la crisis del petróleo y correspondería a las franjas de edades entre 30 y 39 años, aunque según datos del INE a partir de 1985 se produce una desaceleración del descenso de natalidad.

5.         Los tramos de edad de 40-44 y 45 a49 años corresponden al fenómeno “baby boom” de final de los 60 y los años 70.
Gráfico 3

Pirámide de población 2017 España

6.           Las franjas de edad a partir de los 65 años acumulan un 19,5% de la población total, lo que muestra una población con un alto envejecimiento y una alta esperanza de vida.

7.        Se observa una acusada desproporción entre la población mayor de 65 años y la menor de 15 años que solo alcanza el 14,7%. Por lo que la reposición poblacional está comprometida.

De los datos obtenidos del documento “España en cifras 2018 del INE, de la “Nota de Prensa publicada también por el INE, el 19 de junio de 2018, Movimiento Natural de la Población (Nacimientos, Defunciones y Matrimonios). Indicadores Demográficos Básicos Año 2017. Datos provisionales” y de las “Cifras de Población a 1 de enero de 2018 Estadística de Migraciones. Año 2017, extraigo las siguientes conclusiones:

1.   El número de nacimientos en 2017 fue 391.930[4], 4,5% menos que el año anterior. El indicador coyuntural de fecundidad[5]fue de 1,31, uno de los más bajos de Europa y muy bajo para lograr la reposición de población. Las mujeres españolas bajan a un índice de fecundidad de 1,25 y las extranjeras también bajan unas centésimas, pero solo hasta 1,70.

2.    El número de mujeres en edad de procrear es 10,57 millones. Continúa el descenso que se inició en 2009 debido a las generaciones menos numerosas nacidas durante la crisis de natalidad de los 80 y primera mitad de los 90.

3.      Se sigue elevando la edad en que las mujeres tienen el primer hijo, situándose en 32,1 años. En el caso de las españolas se retrasó a los 32,6 años, mientras las extranjeras también subieron hasta los 29,7 años.

4.      El saldo vegetativo fue negativo en 2017 al registrar 31.245 defunciones más que nacimientos. Manteniéndose la esperanza media de vida en los 83,1 años. Circunstancias que empeoran las perspectivas a medio y largo plazo en lo referente a envejecimiento y dependencia senil.

5.    En cuanto a matrimonios, 171.454 parejas contrajeron matrimonio, un 2,2% menos que en el año anterior. La tasa bruta de nupcialidad disminuyó hasta 3,6 matrimonios por cada mil habitantes y la edad media de matrimonio mantuvo su tendencia creciente. En el 17,0% de los matrimonios celebrados con cónyuges de distinto sexo, al menos uno de ellos era extranjero. Por su parte, un 2,7% del total de matrimonios registrados en 2017 correspondieron a parejas del mismo sexo.

6.  La población activa (PA=ocupados y parados) en 2017 se cifraba en 22,7 millones de personas[6], la población inactiva (PI) era de 15,9 millones y por lo tanto la tasa de actividad (TA)[7]era del 0,59. Comparando estas cifras con la población dependiente (PD: 65<edad<15=15,7 millones) resulta una relación de población activa y dependiente de 1,5, lo cual es difícilmente soportable. Además, hay que tener muy en cuenta que la población activa se está manteniendo en esos parámetros gracias a la incorporación de la mujer a la vida laboral y a la inmigración.

7.      A 1 de enero de 2018 España contaba con 46.658302 habitantes lo que supone que en los años 2016 y 2017 hahabido un incremento de población, después del descenso de los años 2012 a 2015. De los 46,6 millones de habitantes 4.572.055 eran extranjeros, es decir un 10% de la población. Actualmente llevamos dos años incrementando el número de extranjeros, aunque no se ha compensado la pérdida de inmigrantes que hubo durante la crisis.

Ninguna de las observaciones anteriormente expuestas es positiva para lograr una adecuación de la situación demográfica a las necesidades poblacionales y socio-económicas que tenemos en España. No está asegurado el relevo generacional natural. Ni siquiera la inmigración y el índice de fecundidad de las mujeres extranjeras suponen una ayuda suficiente, aunque los dos últimos años dicho índice se ha recuperado del bajón de los años de crisis económica. En definitiva, la población presenta signos de envejecimiento, a medio plazo y largo plazo. También se puede pronosticar un descenso de población a largo plazo si las circunstancias no cambian, a pesar de que se cuente con una inmigración igual o algo superior a la actual, cuestión que trataré más adelante.

Al panorama actual se ha llegado a través de una evolución, en un principio lenta y luego casi vertiginosa, que no ha sido objeto de atención por parte de los responsables políticos, a pesar de que no pocos científicos, catedráticos, profesores y estudiosos de estas materias advertían de las tendencias que estaban siguiendo los indicadores demográficos.


LUIS BAILE



[1] Número de nacimientos por cada 1000 mujeres en edad fértil. https://www.ige.eu/estatico/pdfs/s3/metodoloxias/met_indicadores_demograficos_es.pdf
[2] Número esperado de hijos por mujer a lo largo de su vida fértil. Se obtiene como suma de las tasas específicas de fecundidad. https://www.ige.eu/estatico/pdfs/s3/metodoloxias/met_indicadores_demograficos_es.pdf

[3] Relación entre los nacimientos correspondientes a madres de un determinado grupo de edad con el efectivo total de mujeres en ese grupo de edad. https://www.ige.eu/estatico/pdfs/s3/metodoloxias/met_indicadores_demograficos_es.pdf

[5]Es el número de hijos que tendría cada mujer a lo largo de su vida si se mantuviera en la población la misma intensidad en la fecundidad que la observada en ese año.
[7] TA= PA / PET, siendo PET (Población en edad de trabajar)=PA + PI

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Luis Baile Roy

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