El 28 de diciembre de 2021, un tal Danilo Albín escribió un artículo en el periódico digital Publico cuya cabecera era: “Un suboficial del Ejército en activo ofrece una charla junto a un grupo xenófobo y franquista que quiere tumbar al gobierno”. Para empeorar el malísimo titular añadía lo siguiente: ”El militar Rubén Juárez acudió el pasado 13 de noviembre a un evento organizado en Zaragoza por la asociación Raíces, un colectivo que difunde propaganda de organizaciones neonazis en redes sociales”.
| Danilo Albín |
Continuar leyendo el artículo produce vergüenza ajena, cuando no una cierta desazón al pensar que se puedan publicar reseñas como ésta en cualquier diario. Me explicaré. En primer lugar, por lo que yo sé, el militar mencionado, brigada de Infantería, fue invitado a realizar la presentación de su libro “Memorias de África (A orillas del Niger)”. Eso no es lo mismo que ofrecer una charla junto a un grupo xenófobo y …., como escribe el señor Albín. El libro, que fue lógicamente visado y revisado por el Ministerio de Defensa durante bastantes años antes de autorizar su publicación, dado que trataba de una operación que estaba desarrollándose todavía, ofrecía principalmente un relato de las actividades de formación de militares de Mali, en las que intervino el brigada Rubén Juárez. Pero también contenía relatos más personales referidos al contacto humano con sus alumnos, de los que parecía tener un recuerdo cariñoso, muy alejado de cualquier sentimiento xenófobo.
Durante toda la presentación no hizo más que eso, desgranar su libro, ciertamente técnico en muchos aspectos y, a la vez, tratar de transmitir al público asistente la difícil situación del pueblo maliense, siempre susceptible de empeorar si el yihadismo sigue extendiéndose. Todo ello haciendo gala del tradicional laconismo militar y de un sentimiento humanitario que suele acompañar a todos nuestros soldados que, en algún momento, han convivido con gentes de sociedades castigadas por la guerra, el terrorismo o los desastres naturales. En ningún momento, ni de soslayo, se pronunció sobre ningún aspecto político, ni hizo referencia a ninguna formación política. En cuanto al uso del uniforme, aunque en este país sea visto con anacrónico recelo, el brigada no hizo más que usar su derecho a vestirlo, como es muy normal hacerlo en otros países de nuestro entorno. Sólo incomprensibles complejos pueden llevar a criticar ese hecho, que debería ser considerado tan normal y conveniente en una sociedad en la que, con o sin uniforme, todos somos ciudadanos de la misma Nación.
Alude el periodista de marras al recuerdo que la asociación dedicó en su Fecebook a los españoles que, encuadrados en la División Azul, lucharon contra el comunismo en Rusia, durante la II GM. En su corta visión de la historia, solo se le ocurre escribir que lucharon junto a los nazis en la batalla de Krasny Bor, en lugar de mencionar que lo hicieron, en su mayor parte por idealismo, dentro de una Gran Unidad exclusivamente española, encuadrada en el Ejército alemán del frente oriental y no solo en la mencionada batalla, aunque su actuación en la misma les valiera el reconocimiento incluso del enemigo. No se queda ahí su enfermizo antimilitarismo y su “negrolegendaria” visión de la historia. También critica la intención de la asociación de homenajear a los “héroes de Baler”, a los conquistadores de América o a los militares muertos en acto de servicio y a las víctimas del terrorismo. ¿Qué pensará el susodicho de los homenajes que suele organizar la asociación en memoria de las víctimas del atentado a la Casa-Cuartel de la Guardia Civil en el Arrabal de Zaragoza? Seguramente este individuo verá con mejores ojos los homenajes a los terroristas que se vienen produciendo en algunos pueblos y ciudades de Vascongadas y Navarra. ¿Qué pensaría si hubiera visto a la asociación manifestándose por la mejora y la inversión pública en el deteriorado e inseguro barrio zaragozano de El Gancho? Seguramente ni le sonará y si le suena será de ir a tomar algún vino con tapa a los lugares más seguros del barrio.
No vale la pena seguir relatando la sarta de inexactitudes y mentiras que vierte este asalariado adoctrinador sobre la asociación TAS-RAÍCES, no quiero hacer de vocero. Tampoco quiero convencerle de nada porque, posiblemente, su costra de sectarismo progre-comunista le impida reconocer alguna que otra verdad. Solo le recomiendo que se relaje y baje el tono de sus improperios y falacias, porque cada vez hay más gente que comprende la defensa que Polonia ha hecho de sus fronteras ante un intento de invasión planeada y dirigida para desestabilizar a una Europa impávida y todavía asombrada. Cada vez hay más españoles que reconocen el beneficio que produjo a la humanidad la Hispanidad. Cada vez hay más personas convencidas de que la historia hay que tratarla científicamente y no con criterios políticos partidistas. Cada vez somos más los que pensamos en el futuro aprovechando las buenas y aprovechables ideas del pasado y del presente, pero intentando adaptarlas para lograr algo mejor que lo que se ve venir, si dejamos todo en manos de los que mueven la pluma de Danilo Albín. Cada vez hay más gente molesta con la desigualdad e injusticia que acompañan a los separatismos antiespañoles, xenófobos (estos sí), a los falsos marxistas multicolorados y a esos globalistas que amenazan, con sus peregrinas ideas, no sólo a nuestra España Vaciada, sino también las bases de nuestra civilización, que no es perfecta, ni mucho menos, pero es la mejor que conocemos, es la más respetuosa con el ser humano y es la que tenemos que mejorar. Es sobre la que hay que conseguir poner en práctica políticas realmente sociales que maximicen la igualdad de oportunidades y la justicia social. Tenemos el derecho a ello, a pesar de que gente poderosa, como los creadores y mantenedores de Público, piense lo contrario, piense en uniformarnos en la necesidad y la dependencia permanente de sus limosnas. Y los que pensamos todo esto ni le bailamos el agua a los nazis, como hace ese periodista con los comunistas, ni somos racistas como sus amigos los separatistas socios del gobierno y tampoco vamos a ser fieles servidores de los capitalistas (con piel de comunista) que aprovechan la globalización para incrementar su poder, pasando por encima de todas las naciones e, incluso, organizaciones supranacionales.
Barcelona, 2 de enero 2022
LUIS BAILE ROY
1 comentario en “ADOCTRINAMIENTO, MENTIRAS Y FALSEDADES”
Sensacional Luis.
Solo se me ocurre citar al Quijote:_Ladran Sancho, luego cabalgamos"_
Un abrazo fuerte Luis.
Feliz año 2022